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Centro de Día Gerontogeriátrico

Cada vez es más elevado el número de personas mayores que tienen algún padecimiento crónico degenerativo, lo que indiscutiblemente influye en su calidad de vida y actividades diarias. Este tipo de enfermedades, como la diabetes, hipertensión arterial o la presencia de algún tipo de demencia, modifican la funcionalidad e independencia de la persona mayor de 60 años, dificultando con ello su autonomía.

En esta ocasión, vamos a centrarnos en la terrible problemática de la demencia. Este padecimiento genera complicaciones en la rutina diaria, desde las más complejas como ir al banco o tomar decisiones importantes, hasta las más “simples” como ir al baño o preparar una ensalada.

Algunos de los signos más comunes de esta enfermedad son:

Pérdida de la memoria reciente: La gente con demencia olvida frecuentemente las cosas. Se le puede hacer la misma pregunta una y otra vez sin lograr recordarlo.

Dificultad para realizar tareas que le son familiares: Vestirse o cambiarse la ropa puede constituirse como un reto tremendo para las personas con demencia.

Problemas con el lenguaje: Pueden olvidar palabras simples o usar palabras equivocadas. Esto dificulta entender y atender a sus peticiones.

Desorientación en tiempo y espacio: Quienes padecen demencia llegan a perderse en la misma calle donde viven. Se les puede olvidar cómo llegaron a cierto lugar y cómo regresar a su hogar.

Mal juicio: Se refiere a la toma de decisiones incorrectas sin evaluar las consecuencias previamente.

Problemas con el pensamiento abstracto: Olvidar cómo hacer cuentas, así como no reconocer el valor del dinero.

Cambios de temperamento: Cambios bruscos en el estado de ánimo y pasar de la calma extrema al llanto. Puede aumentar la rabia sin razón alguna.

Cambios en la personalidad: Pueden tener cambios drásticos en su identidad, así como parecer sospechosos o asustarse con facilidad.

Para ayudar en el tratamiento de esta terrible enfermedad, han surgido los Centros de Día Gerontogeriátricos como una manera de apoyo a los familiares. El objetivo general es atender de manera multidisciplinaria las necesidades del adulto mayor con deterioro y dependencia, garantizando su seguridad y la mayor funcionalidad dentro de un ambiente estimulante, afectivo y profesional. Todas las actividades se realizan durante el día, permitiendo a los familiares continuar sus actividades y preservar así la unidad familiar.

Las actividades que ahí se realizan son elaboradas con el fin de preservar la autonomía e independencia del paciente, así como mejorar su calidad de vida. Éstas pueden ser de tipo social, físico, psicológico, comunitario y familiar. Sin duda la actividad más importante es la rehabilitación cognitiva, realizada mediante actividades dirigidas a mejorar el funcionamiento cognitivo en general por medio de programas de estimulación como:

– Terapia de orientación a la realidad: Informa sobre la orientación y la memoria; está relacionada con el tiempo, espacio y la propia persona.

– Terapia de la reminiscencia: Estimula la memoria autobiográfica del paciente demente, recurriendo a fotografías, libros, música, archivos grabados, artículos antiguos, etc.

– Estimulación psicomotora: Se realiza a través del movimiento consciente.

– Musicoterapia: Usada con fines terapéuticos para proponer técnicas de relajación, danza, canto, etc.

– Programa de psicoestimulación integral: Se trata de la suma de la rehabilitación cognitiva, mas el entrenamiento en las actividades de la vida diaria. Su objetivo es regenerar el proceso involutivo de la persona.

Así que ya lo sabe, los Centros de Día con apoyo gerontogeriátrico son una excelente opción que le ayudará a mejorar la calidad de vida de su familiar o conocido que padece demencia, al tiempo de generar en usted la confianza y seguridad de que está en las mejores manos.

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