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¡Alerta! Presencia de un cuerpo extraño en el seno

El Cáncer de mama afecta con gran frecuencia a la mujer; de ahí la insistencia de acudir a revisión por el ginecólogo cada año. También es importante que todas las mujeres se autoexploren frecuentemente para detectar cualquier cambio en los senos de forma temprana. No todas las masas, protuberancias o áreas de engrosamiento que se palpan en los senos son sinónimo de Cáncer, hay condiciones benignas que también las producen. Entre más joven sea una mujer, mayor es la probabilidad de que la masa sea de origen benigno. Las mujeres con antecedentes de Cáncer de mama en la familia deben estar más atentas ante cualquier cambio que se presente en los senos, ya que el riesgo de padecer esta enfermedad es alto.

Al sentir cambios en el seno, se debe distinguir si hay una sola masa o si hay más de una; también se debe poner atención en la consistencia (sólida, elástica), la existencia de dolor al tocarla, si hay algún cambio en la piel, si existe algún tipo de secreción por el pezón o si está hundido y si pueden palparse ganglios en las axilas y por arriba de las clavículas (los ganglios linfáticos son grupos de células del sistema inmune que están conectados por vasos linfáticos; las células del Cáncer pueden entrar en los vasos linfáticos y crecer en los ganglios).

Las masas benignas normalmente son de consistencia elástica, muy móviles, de bordes bien definidos y superficie lisa. Las masas que sugieren Cáncer son sólidas, generalmente sólo se presentan en un seno, son de bordes irregulares, se desplazan poco sobre la piel, frecuentemente no duelen y hay presencia de ganglios en axilas o por arriba de las clavículas.

Las causas más comunes de una masa en el seno son:

– Fibroadenoma: Tumor sólido benigno.

– Cambios fibroquísticos: Cambios benignos del seno, se asocian con dolor.

– Hiperplasia atípica: Células anormales de rápido crecimiento.

– Quistes: Sacos llenos de líquido, de origen benigno.

– Cáncer.

Cuando existen muchas masas en ambos senos, es muy probable que se trate de cambios fibroquísticos. Si se identifica una masa nueva, sensible, asociada con enrojecimiento de la piel y fiebre, se debe sospechar de infección, pero hay tumores malignos que se pueden presentar de la misma forma.

En cualquiera de los casos, se debe acudir de inmediato al médico para que realice un examen minucioso de los senos e indique estudios complementarios de imagen, como mastografía, ultrasonido. De acuerdo a los resultados se decidirá si es necesario realizar una biopsia para conocer con exactitud si la masa es de origen benigno o maligno.

Hay masas que son muy pequeñas y no se pueden palpar, por ello se recomienda a las mujeres de 40 años en adelante realizarse anualmente una mastografía. En mujeres de edad avanzada, la decisión de realizarse mastografías debe estar basada en el estado su salud, mientras este sea bueno y la mujer pueda ser candidata a recibir tratamiento en caso de detectarse Cáncer.

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