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Diabetes, el dulce enemigo

El término Diabetes Mellitus engloba un conjunto de enfermedades metabólicas, caracterizadas por la presencia de niveles elevados de glucosa en sangre. Es también llamada hiperglucemia, y puede estar producida por una deficiente secreción de insulina, por resistencia a la acción de la misma o por una mezcla de ambas.
La mayoría de los pacientes son diagnosticados en una de las siguientes categorías: Diabetes Mellitus tipo 1, producida por una deficiencia absoluta en la secreción de insulina, y Diabetes Mellitus tipo 2, causada por la combinación de resistencia a la acción de la insulina y una inadecuada respuesta compensatoria del páncreas.
La Diabetes del adulto mayor es habitualmente del segundo tipo. Ocurre en este grupo de edad porque no sólo desarrollan resistencia a la insulina, sino que también tienen disminución en su producción a nivel pancreático, por ello la edad es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad. También predomina en grupos de estratos socioeconómicos bajos que han migrado a las grandes concentraciones urbanas. Al llegar a las ciudades, la población proveniente del campo cambia sus hábitos de vida, adoptando un plan de alimentación caracterizado por un mayor consumo de calorías provenientes de azúcares simples y grasas principalmente, combinado con disminución de la actividad física. Un factor adicional es el efecto del estrés, provocado por el ritmo de vida en las grandes ciudades. Además, nuestra población tiene una fuerte carga genética de predisposición a enfermedades como la Diabetes, obesidad y síndrome de resistencia a la insulina.

Diagnóstico

La Diabetes puede presentarse en el mayor, de forma habitual, sin los síntomas clásicos como exceso de orina y mucha sed. Los síntomas inespecíficos comunes en el paciente de edad avanzada incluyen: pérdida de peso, fatiga, debilidad, alteraciones cognitivas,incontinencia urinaria o infecciones de vías urinarias. La Diabetes en este grupo de edad puede ser completamente asintomática y el diagnóstico sólo se puede hacer con la medición rutinaria de glucosa. Otra manifestación frecuente en las personas de edad avanzada es la depresión, que representa uno de los principales motivos de hospitalización y mortalidad en los pacientes. El diagnóstico de diabetes se realiza con facilidad en quienes presentan una elevación inequívoca de la glucosa y sus síntomas característicos. En los casos que no es así y el paciente no presenta síntomas, se medirán las concentraciones de glucosa en ayuno; un valor mayor o igual a 126 mg/dL en al menos dos ocasiones es causal de diagnóstico de la enfermedad. Una cifra menor a 100 mg/dL es considerada como normal de acuerdo con los criterios de la Asociación Americana de Diabetes (ADA), y los valores intermedios refieren a glucosa en ayuno alterada.

Es frecuente que los pacientes de edad avanzada puedan presentar desde el inicio complicaciones crónicas, como cataratas o síntomas de enfermedad vascular, incluyendo infarto agudo al miocardio y enfermedad vascular cerebral. ¡Ante la duda y síntomas de esta enfermedad, consulte a su médico geriatra!

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