Compartir

Dieta blanda, un aliado contra la Gastritis

El estómago actúa como depósito para los alimentos ingeridos (función motora), pero también tiene una función secretora, donde produce ácido clorhídrico y pepsina, sustancias encargadas de empezar la digestión. Cuando se modifica alguna de estas dos funciones existen alteraciones, como pueden ser las úlceras, la indigestión o la gastritis.

Esta última se define como la inflamación de la mucosa del estómago y puede ser causada por la bacteria Helicobacter pylori, por antibióticos y por estrés. Ante su presencia, se recomienda una dieta blanda, es decir, un plan que incluya alimentos preparados con muy pocas grasas o aceites, especias y condimentos. Además de la dieta, se debe hacer una valoración personalizada del paciente con gastritis, ya que los alimentos que irritan y distienden el estómago, pueden variar de una persona a otra.

Cuando la gastritis es ocasionada por la bacteria Helicobacter pylori, se ha visto que el consumo elevado de fibra tiene un efecto protector contra la infección, por lo que no hay restricciones en el consumo de fibra, a menos que cause flatulencia y distensión abdominal. La vitamina C y betacarotenos (sustancias presentes en frutas y verduras que retrasan el envejecimiento celular) parecen dar un efecto protector contra la infección.

Para un correcto tratamiento nutricional de la gastritis se deben restringir:

– Irritantes: especias, condimentos, chiles, ajo, perejil, cebolla, aderezos y vinagre.
– Estimulantes como la cafeína (presente en el té negro o de canela, chocolate, algunos refrescos y café).
– Bebidas ácidas como jugos de jitomate y de frutas ácidas (cítricos).
– Alcohol.

A continuación presentamos algunas sugerencias para la preparación y consumo de alimentos:

– Cocinar sin grasa o aceite, de preferencia preparar los alimentos a la plancha, hervidos, estofados, asados o al horno.
– Omitir especias y condimentos para cocinar.
– Las leguminosas (frijol, haba, garbanzo, lenteja) se recomiendan en pequeñas cantidades y con previo remojo de 12 horas, pero si el paciente no las tolera es mejor omitirlas.
– Evitar frutas y verduras como melón, sandía, pepino, calabacita, col, coliflor y brócoli. Sin embargo, se pueden incluir gradualmente en la dieta, dependiendo de la tolerancia del paciente.
– Dividir la dieta en cinco comidas para evitar la distensión abdominal por exceso de comida.

Dejar un Comentario