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El corazón también da segundas oportunidades

Nada hay más emocionante ni mágico que ver latir un corazón que al ser trasplantado da nueva vida a otro ser. El trasplante cardiaco continúa siendo el estándar de oro (el mejor tratamiento) para las enfermedades cardiacas terminales sin posibilidad de tratamiento médico o quirúrgico convencional. El éxito del trasplante se debe principalmente a una buena selección del paciente, al mejor cuidado del donador de órganos y a la introducción de mejores medicamentos inmunosupresores.

Para un trasplante cardiaco exitoso debe haber compatibilidad entre receptor y donador en el tipo sanguíneo, el peso y la talla; el receptor debe estar en condiciones adecuadas rigurosas, a pesar de estar englobado en el concepto de una urgencia médica extrema. Es necesario estar en una lista de espera que maneja el Centro Nacional de Trasplantes de acuerdo al estado médico del paciente. Para tener mayor probabilidad de éxito, el procedimiento debe realizarse en menos de 4 horas, contando a partir de que es extraído el corazón hasta que empieza a latir ya en el cuerpo del receptor; a esto se le denomina tiempo de isquemia miocárdica.

Urgencia del trasplante

El estatus 1A o EMERGENCIA CERO corresponde a pacientes que están dentro de los primeros 30 días en lista de espera; son personas hospitalizadas y portadoras de dispositivos de asistencia ventricular izquierda o derecha, necesarios para mantener un adecuado flujo sanguíneo que pueda mantener las funciones vitales del organismo. También se encuentran en este estatus los pacientes portadores de un corazón mecánico o quienes estén asistidos con un dispositivo de contrapulsación mecánica intra-aórtica, manejados además con medicamentos que estimulen la función cardiaca.

El estatus 1B se refiere a los pacientes hospitalizados que han pasado la ventana de los 30 primeros días de espera y se encuentran estables bajo tratamiento médico.

Donador y receptor

El donador debe ser menor de 55 años, sin enfermedades cardiacas previas o antecedentes de trauma torácico, sin prolongados estados de hipotensión arterial o hipoxemia (falta de oxígeno en la sangre circulante), sin altas dosis de medicamentos que mantengan su presión arterial. Deben aplicársele electrocardiograma, ecocardiograma y angiografía coronaria si es varón mayor de 40 años o mujer mayor de 45 años. Además, debe resultar negativo para hepatitis B, C y VIH. Con relación al receptor, debe existir un límite entre el peso y la estatura no mayor del 20%. Los pacientes mayores de 50 años pueden ser donadores siempre y cuando no posean factores de riesgo significativos.

El receptor es siempre un paciente portador de una enfermedad cardiaca en estado final y que no puede ser manejada por terapias médicas convencionales, incluyendo dispositivos cardiacos, cirugía o medicamentos.

Contraindicaciones para el trasplante son la edad avanzada, enfermedad vascular cerebral o periférica, cáncer, hipertensión arterial pulmonar irreversible, infecciones sistémicas, disfunción orgánica que condicione inestabilidad psicosocial y alcoholismo.

Técnicas de trasplante

Existen dos técnicas para implantar un nuevo corazón. Por un lado, en el implante ortotópico se coloca el órgano en el mismo lugar en el que el corazón dañado fue extraído; en el implante heterotópico se implanta el nuevo órgano junto al corazón dañado y su función básica es servir de apoyo al corazón nativo.

¿Y después?

Posterior al trasplante, lo más importante es una terapia inmunosupresora que evite el rechazo del órgano trasplantado. En la actualidad, el manejo con tres medicamentos ha logrado una mayor supervivencia y un número menor de fracasos. Estos medicamentos son ciclosporina o tacrolimus, combinados con esteroides (prednizona) y un agente antiproliferativo como el micofenolato de mofetilo o la azathioprina. Este régimen se lleva a cabo en todos los centros de trasplante cardiaco a nivel mundial.

En la mayoría de los centros, la supervivencia de los pacientes trasplantados a un año es mayor al 85%. A cinco años del trasplante, se observa una sobrevida del 65%, y a los diez años el porcentaje de éxito es del 50%.

Las complicaciones médicas de largo plazo que ocurren en los pacientes trasplantados pueden deberse a causas cardiacas o no cardiacas. De las primeras, la vasculopatía de las arterias coronarias es la más significativa; dentro de las complicaciones de otro origen están las neoplasias, infecciones, hipertensión, falla renal y osteoporosis.

En México existen varios centros médicos donde se lleva a cabo esta operación, entre ellos se encuentran los hospitales del IMSS del Centro Médico Nacional Siglo XXI, la clínica 34 de Monterrey y el Centro Médico de La Raza. Por el ISSSTE, el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre y el Hospital de Alta Especialidad de PEMEX. El costo por trasplante es cercano al millón de pesos y su mantenimiento mensual es de aproximadamente 15 000 pesos.

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