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Resfriado común, adiós a las narices rojas

El resfriado es una enfermedad infecciosa originada por algún virus. Los resfriados son más comunes durante el otoño e invierno (desde finales de agosto y principios de septiembre hasta marzo o abril), pues los virus que generan el resfriado se desarrollan en ambientes poco húmedos, las mucosas nasales comúnmente están más secas y, por lo tanto, en un estado de mayor vulnerabilidad a la infección.

Los síntomas del resfriado se experimentan de forma diferente en cada persona, generalmente aparecen dentro de las primeras 72 horas a partir de la entrada del virus en el cuerpo; las señales más comunes son: secreción nasal acuosa, congestión nasal, molestias en la garganta -escozor, ardor o dolor-, estornudos, lagrimeo, escalofríos, elevación de la temperatura corporal, dolor de músculos y a nivel de huesos, dolor de cabeza, tos seca leve y cansancio; todos estos pueden durar sólo unos días y autolimitarse, o más de una semana y complicarse si no se toman las medidas adecuadas.

Una vez resfriado, usted deberá considerar las siguientes medidas generales: guardar reposo, aumentar la ingesta total de líquidos (siempre y cuando no haya contraindicación médica para ello, por ejemplo, insuficiencia renal o insuficiencia cardiaca); evite fumar o exponerse al humo de tabaco, así como ingerir bebidas alcohólicas; evite sobre todo automedicarse, especialmente en el adulto mayor, debido a que existen medicamentos empleados en esta enfermedad como algunos antihistamínicos que se asocian a importantes efectos adversos como visión borrosa, temblor y desorientación, provocando mayor riesgo de caídas. Así mismo, existen analgésicos que por sí solos o por asociación con otros medicamentos, tomados diariamente, pueden producir daño al riñón, hipertensión arterial y riesgo de sangrado estomacal o intestinal, sobre todo en caso de dosis excesivas para el adulto mayor. Tenga muy presente que los antibióticos sirven en el tratamiento de infecciones ocasionadas por bacterias y no por virus, por lo cual debe evitar su automedicación.

Consulte a su médico, especialmente si tiene riesgo de sufrir complicaciones; por ejemplo, en el caso de personas que padecen enfermedades de las vías respiratorias crónicas, baja de defensas por enfermedades o empleo de medicamentos, o si han pasado 72 horas desde el inicio de los primeros síntomas y estos aumentan en intensidad.

Las medidas generales de prevención son: evitar el contacto directo con personas resfriadas (cuando esté cerca de alguien que está resfriado, lave sus manos frecuentemente, no se toque la nariz ni los ojos, pues sus manos podrían estar contaminadas con el virus, ya que algunos de estos sobreviven algunas horas fuera de la mucosa nasal y viajan a través del aire cerca de cuatro metros); si usted se resfría, por favor tosa o estornude en un pañuelo de papel, tírelo enseguida, lávese las manos y evite acudir a lugares donde se reúna mucha gente.

Contenido patrocinado por la revista Sin-cuenta y más…
Autor: Dr. Jesús Alberto López Guzmán (Médico Geriatra e Internista).

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